Ser estratégico en las ventas aumenta la rentabilidad de la empresa.
Toda empresa sabe quién es su cliente más grande en volumen de facturación. Pero la pregunta estratégica es otra: ¿quién es su cliente más rentable? Un cliente de alto volumen pero con altos costos de servicio o plazos de pago largos puede ser menos rentable que un cliente mediano pero eficiente. Sin datos integrados, es imposible saberlo.
En el competitivo mercado actual, la velocidad es una ventaja estratégica. Si su equipo de ventas tiene que interrumpir una negociación para llamar al almacén y preguntar por la disponibilidad de un producto, usted no solo está perdiendo tiempo, está proyectando una imagen de desorganización que erosiona la confianza del cliente.